martes, 20 de abril de 2010

Mentira nº 7: El mercado de trabajo es rígido


La patronal entiende por rigidez la regulación del trabajo, la actividad de la autoridad laboral y la incapacidad que tienen de regular las plantillas respecto a las necesidades productivas de las empresas. Según la patronal, esta rigidez es la que no permite "los cambios estructurales" necesarios para salir de la crisis económica, generar empleo y conseguir una producción competitiva en un mundo global.


En este sentido, el Banco de España es quien se ha postulado como portavoz de estas reivindicaciones "normales e inocentes" y ha dado la receta mágica de estos cambios estructurales:


-La reforma laboral es el 85% de las reformas estructurales que necesita la economía española para garantizar un crecimiento sostenible.


-Una indemnización similar a la media existente a de la UE, tanto para los despidos procedentes como de los improcedentes, para poder facilitar su salida del paro y hacer desaparecer la judicialización de lo despidos.


-Los acuerdos pactados por los trabajadores con su empresa han de tener más peso jurídico que los convenios colectivos.No hay nada normal e inocente en estas aspiraciones, lo que quieren es parar el tiempo y salir del siglo XXI para llevarnos de vuelta al siglo XIX.


Mientras en la UE, los estados mas avanzados y competitivos han hecho reformas laborales paliativas y en muchos casos preventivas para garantizar primordialmente el derecho al trabajo, la reforma laboral que pretenden es la deregularización del marco jurídico laboral que nos haga perder todos los derechos sociales conseguidos, que la individualización de las relaciones laborales acabe en inseguridad y desprotección, y que de estas relaciones laborales tenga la potestad en exclusiva la patronal.


Quieren hacernos creer que despedir más facilmente es una condición “sine qua non” para generar empleo.Desgraciadamente ha cuajado el discurso individualista e interclasista de la clase media potenciado desde los sectores empresariales, la derecha y algunos sectores pseudoprogresistas. Pero, la realidad es que independientemente del poder adquisitivo que tenga cada uno por su trabajo por cuenta ajena o como autónomo dependiente, no hay distinción de clases, existe un hecho colectivo.


Destruyen la negociación colectiva, la libertad sindical, etc. y piden que los pactos individuales estén jurídicamente por encima de los pactos colectivos. No hay pacto posible, es imposición, así matan tres pajeros de un tiro, continuando con la expansión de una cultura y un discurso autoritario vestido de populismo paternalista que merma la democracia, aumentando la indefensión de los trabajadores/as delante de los empresarios e incrementa los desequilibrios sociales.


Quieren volver a ser el amo versus el obrero, quieren imponer horarios, horas extras y enviarnos para casa en función de sus necesidades productivas, y cuando nos necesiten, ir a nuestros barrios a escogernos arbitrariamente en función de nuestro nivel de sumisión.


Estas son las necesidades de flexibilidad: no tienen bastante con dos dígitos de modelos contractuales, muchos de ellos bonificados, y de epígrafes de cotización a la SS; no hay bastante con las bolsas de horas, las suspensiones, la precarización, etc. Han invertido beneficios empresariales en especulación, en sectores de trabajo intensivo con mano de obra poco cualificada, en vez de haberlos echo en formación y tecnología, estos son los cambios estructurales necesarios. Ellos son los verdaderos culpables de la crisis economica.



LES 10 MENTIDES DE LA CRISI Agraïm als dibuixants de la revista EL JUEVES les Il.lustracions d'aquest número de "Les notícies" Revista de la Unió General de Treballadors de Catalunya.gener 2010

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